Muchas son las expectativas respecto a las aportaciones del estándar HTML5 a las experiencias interactivas online para el usuario. Pero, a la vez, existe cierta inquietud respecto a su situación actual: qué navegadores requerirán qué codecs o cómo se podrán probar las inversiones en sus medios online en el futuro. ¿Eliminará el HTML5 el Flash o los plug-ins? ¿Estará preparado para soportar picos de máxima audiencia?
Según los datos del Cisco Visual Network Index, el tráfico global de vídeo por internet superará al tráfico global P2P en 2014. De hecho, ya supone un 51% del total del tráfico online de Estados Unidos. Además, la adopción de la navegación a través de dispositivos móviles se encuentra en pleno auge y el vídeo supone una gran parte de esa actividad.
Según ComScore, más del 35% de los usuarios móviles en Estados Unidos han usado su navegador móvil y Bytemobile apunta que, actualmente, uno de cada diez usuarios móviles visualiza vídeo a través de sus dispositivos. De hecho, los contenidos de vídeo crecerán un 60% del total de volumen de la red de datos.
Por otro lado, los smartphones han ganado relevancia, pero el mercado se encuentra fragmentado, con sistemas operativos como iOS y Android casi a la par, con un 25% y un 26% de cuota respectivamente (comScore Nov. 2010). Ambos soportan entornos de reproducción distintos: mientras que Android soporta Flash, el iPhone y el iPad sólo soportan codecs H.264 con ampliación a HTML5.
Estos hechos muestran cómo ha cambiado y madurado el contenido en la web desde el HTML estático de la segunda mitad de la década los 90 a las nuevas herramientas y plug-ins actuales. Ahora, la ubicuidad y la navegación móvil son el motor principal para la evolución de los estándares en todo lo relativo a soportar experiencias multimedia satisfactorias.
Si has leído hasta aquí, ya tienes noción de cuáles son las limitaciones actuales y potenciales del estándar HTML5. Sin embargo, también existen una serie de mitos surgidos alrededor del mismo que me gustaría poder analizar.
¿Adiós al Flash? Mitos y realidades
Según se dice, HTML5 va a acabar con el Flash y los plug-ins. Esto es pura ficción, al menos por el momento. La realidad es que los estándares del HTML5 se han diseñado para integrar los diferentes tipos de medios que ha soportado Flash en la última década. La fragmentación alrededor de los códecs y los contenedores estándar para vídeo de los navegadores contribuirán a que muchos sean los que sigan utilizando experiencias Flash “que funcionan en casi todas partes”.
Otro mito es el que dice que el vídeo HTML5 está preparado para interactuar con el usuario lo mismo que Flash. Lo cierto es que la etiqueta video de HTML5 sólo está preparada para reproducciones básicas. Todavía queda mucho camino por delante para poder equiparar HTML5 con Flash, ya que este último cuenta con funciones aún desconocidas para HTML5 como control de cámara y micrófono, encapsulado de datos, streaming, o protección de contenidos.
Otra leyenda urbana dice que el iPad utiliza HTML5 puro. En realidad, para que el iPad pueda reproducir vídeo Web (aplicaciones no nativas), únicamente necesita el códec H.264. Por esta razón, la reproducción en iPad no equivale necesariamente a una completa compatibilidad con vídeo HTML5, se encuentra sólo a medio camino, ya que no soporta otros formatos que sí son “abiertos”, como WebM/Ogg.
El último mito: HTML5 tiene que ver, fundamentalmente, con vídeo. Aunque la reproducción de vídeo sea la particularidad más comentada, en realidad la actualización del estándar tiene más que ver con poder englobar cualquier tipo de experiencia multimedia sin necesidad de instalar plug-ins complementarios en los navegadores.
Esta es la razón por la que HTML5 incluye, además de la etiqueta ‘video’, también las de ‘audio’ y ‘canvas’, y soporta comportamientos interactivos como “arrastrar y soltar”, cosa que hasta hace poco únicamente podían realizarse mediante técnicas de programación o utilización de librerías.
Por todo el ello, el HTML5 supone un gran avance en la historia del contenido multimedia en la Web y ha venido para quedarse, aunque todavía quede bastante camino por delante.
Del mismo modo, la plataforma Flash soporta actualmente interacciones e integraciones más avanzadas y maduras. Por eso consideramos importante para los propietarios de sitios web el poder desarrollar una estrategia que haga posible el uso de ambos enfoques.
Artículo extraído parcialmente de ABC.



Entradas (RSS)